Abrir un centro de formación en China

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Por Hugo Butcher Piat
Traductor Lorena Miera Ruiz

Investing in Education in China

China permite inversiones en la prestación de diversos servicios relacionados con la formación no académica. La reciente política educativa resulta sobre todo atractiva para los proveedores de formación profesional, que al combinarse con el aumento del gasto en educación de las familias chinas hacen de este sector uno muy prometedor.

El gasto de los hogares chinos en educación infantil supone una parte importante de los gastos familiares; muchas familias gastan más de 50.000 RMB (7.000 dólares) al año en educación extracurricular para sus hijos.

Pasos para establecer un centro de formación en China

La primera etapa consiste en registrarse para obtener una licencia de empresa del Departamento de Industria y Comercio. A partir de julio de 2018, este proceso se ha simplificado y ahora implica un proceso de registro en línea. Este proceso requerirá el cumplimiento de los siguientes criterios:

  • Solicitud (que incluye: el inversor, propósitos, escala, nivel, forma, condiciones, sistema de gestión interno, financiamiento y gestión, etc.);
  • Nombre y domicilio del fundador;
  • Fuentes de los activos, prueba de fondos, que incluirán claramente la propiedad del activo; y
  • Para los activos escolares donados, se presentará un acuerdo de donación que incluirá el nombre del donante, la cantidad de activos donados, los usos y los métodos de gestión, y los documentos de certificación pertinentes.

Requisitos para establecer una escuela de formación

A día de hoy, la cooperación chino-extranjera es un requisito obligatorio para obtener una licencia de educación en China, que es necesaria para que una empresa pueda establecerse y proporcionar formación de forma legal.

La única excepción a esto es el programa piloto que con reciente éxito en la Zona de Libre Comercio de Shanghái y que explicamos a continuación con los siguientes requisitos generales:

  • Persona jurídica
    • Estatus de la persona jurídica en la República Popular China;
    • Buena calificación crediticia (no estar en la “lista negra”); y
    • El representante legal es un ciudadano de la República Popular China y muestra buen crédito, no tiene antecedentes penales y posee capacidades civiles y derechos políticos.
  • Persona natural
    • Ciudadano de la República Popular de China;
    • Buen crédito y sin antecedentes penales; y
    • Posee plena capacidad civil y derechos políticos.
  • Fundadores conjuntos (se refiere a las partes interesadas extranjeras)

Cuando dos o más entidades legales o personas físicas formen un centro de capacitación, se debe establecer un acuerdo de programa conjunto. Dicho acuerdo establece el propósito de la escuela, los derechos y obligaciones, los resultados de la capacitación y las medidas de resolución de disputas.

Además, cualquier capital social o capital ya invertido en la empresa reflejará la parte correspondiente de la propiedad que posee cada inversor y esto también debe especificarse claramente.

Instalaciones y otros estándares de operación

Al igual que con el establecimiento de una escuela en cualquier jurisdicción, hay varias normas en cuanto a la operación diaria de un centro de formación en China. En el caso de China, estas normas se definen en la “Ley de educación no estatal de la República Popular de China”.

Algunos de los estándares clave incluyen: requisitos mínimos de espacio, estándares de tecnología (software), sistemas de seguridad contra incendios, material de formación, sistemas de formación y el número de maestros y calificaciones de los docentes requeridas.

Con respecto a la propiedad, no se pueden utilizar locales residenciales y se debe presentar una prueba legal de propiedad o de los contratos de alquiler en el momento del establecimiento.

Establecimiento de un centro de formación: diferentes estructuras

Existen tres opciones para establecer con éxito un centro de formación en China: la estructura de las Entidades de Interés Variable (o VIE por sus siglas en inglés) y las empresas de propiedad extranjera de consultoría (WFOE por sus siglas en inglés); aunque estas estructuras ya no son tan populares como antes pues hoy en día se prefiere una WFOE de formación.

Antes, los inversores extranjeros podían elegir una estructura VIE o una estructura WFOE de consultoría. Una estructura VIE requiere de una WFOE y una empresa nacional (china) para firmar una serie de acuerdos que permitan el control indirecto de la empresa nacional por parte del inversor extranjero.

Tales acuerdos incluyen: acuerdos de gestión y consultoría, poderes, capital y fondos bajo acuerdos de servicios, acuerdos de participación de acciones y ganancias bajo acuerdos de venta.

Los inconvenientes de este tipo de estructura incluyen los riesgos asociados con el establecimiento y la gestión de la empresa, así como el menor grado de control que ofrece esta estructura. No obstante, ha sido hasta hace poco una estructura muy popular tanto para inversores extranjeros como para firmas educativas chinas que cotizan en Hong Kong que ofrecen educación obligatoria en China continental.

La segunda opción es la WFOE de consultoría, en cuyo caso las actividades de negocio, que se definen durante la constitución de la entidad, no incluyen la formación como un servicio que puede proporcionarse. Como resultado, no se pueden emitir facturas fapiao apropiadas a los clientes. Esto puede tener un impacto negativo en la imagen de la empresa y deja a la empresa y a los inversores vulnerables ante cuestiones legales que se plantean si las autoridades pertinentes realizan una auditoría.

La tercera opción, y la que menos riesgos conlleva, es el establecimiento de un centro de formación de propiedad directa. Esto podría ser una WFOE o una subsidiaria doméstica de una WFOE. Mientras que la opción de la VIE ya mencionada implica una serie de acuerdos entre la WFOE y la empresa nacional, esta opción implica menos acuerdos, menos riesgos en el flujo de dinero, ahorra tiempo y está bajo el total control del propietario extranjero.

Programa de “Separación de licencias” en la Zona de Libre Comercio de Shanghái

Si bien técnicamente era posible que las empresas de propiedad extranjera establecerían un centro de formación profesional en China después de la publicación de la Lista Negativa de 2015, en la práctica, los mecanismos burocráticos complicaron el proceso de registro y aprobación de la empresa. Se requería una licencia administrativa del departamento de recursos humanos para solicitar una licencia de empresa, pero la licencia de empresa se necesitaba para solicitar la licencia administrativa.

En abril de 2017, el distrito de Pudong de Shanghái tomó la iniciativa de lanzar un programa piloto de “Separación de licencias”, el requisito clave es que las empresas deben establecerse dentro de la Zona de Libre Comercio de Shanghái.

La primera institución de formación profesional de propiedad extranjera en China la estableció PricewaterhouseCoopers (PwC). A mediados de 2017, PwC lanzó su programa de capacitación You Plus, un centro de capacitación vocacional, establecido en la Zona de Libre Comercio de Shanghái.

El proceso de aprobación para el programa de formación You Plus fue rápido. La carta de compromiso propuesta tardó sólo seis días hábiles en redactarse, y tomó un total de tres meses desde el inicio del proceso de registro hasta la apertura oficial del centro de capacitación.

Esto se debe a que la Zona de Libre Comercio de Shanghái apoya a los proveedores de educación de propiedad extranjera. Se ha propuesto un borrador de política que parece favorecer el crecimiento futuro de la inversión extranjera directa en educación en China. El próximo paso será ver a otras zonas económicas especiales y provincias chinas adoptar unas políticas similares a las de la Zona de Libre Comercio de Shanghái.

Retos para los inversores fuera de la Zona de Libre Comercio de Shanghái

Los criterios para el establecimiento de centros de capacitación de propiedad total varían entre los distritos y las provincias en China.

Ines Liu, Manager Asistente en el departamento de Asesoría Empresarial Internacional de Dezan Shira & Associates, explica las complejidades generales de comenzar y administrar un negocio de capacitación en idiomas en China: “Cuando un inversor extranjero está estableciendo una WFOE para dirigir un negocio de formación de idiomas, la industria del nombre de WFOE debe ser “formación educativa” (教育 培训), que requiere de la aprobación previa del Comité de Educación local antes de postular para la licencia de empresa solicitada a la Administración para la Industria y el Comercio (AIC)”.

Además, “si la empresa también ofrece formación en línea o enseñanza en línea, se clasificará como un Servicio de Telecomunicaciones de Valor Añadido (“STVA”), bajo el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MITI) y el Ministerio de Comercio (MOFCOM por sus siglas en inglés) y cuyas aprobaciones se tienen que obtener de antemano”.

Liu también explica: “Si un inversor extranjero tiene la intención de administrar una empresa que ofrezca servicios relacionados con STVA, debe establecer una empresa conjunta con un socio chino y la proporción de la inversión extranjera no debe exceder el 50%. Además, el ‘servicio de información de Internet (互联网 信息 服务)’ debe estar incluido en las actividades de negocios de JV”.

En la experiencia de Liu como asesora en el sector, la adquisición de estas preaprobaciones es bastante difícil. Actualmente, los gobiernos locales están esperando las reglas de implementación del Gobierno central y, por lo tanto, tienden a rechazar todas las solicitudes. En la práctica, explica Liu que “para evitar tener que adquirir algunas de estas aprobaciones previas, muchos inversores extranjeros optan por establecer WFOE normales que ejecutan el ‘servicio de consultoría educativa’ o ‘servicio tecnológico’ en lugar del ‘servicio de capacitación educativa’”.

Por ejemplo, dos empresas líderes en educación con inversión extranjera que dominan grandes segmentos del mercado de capacitación lingüística en China utilizan este método. Sus nombres oficiales incluyen los términos “consultoría educativa” y “tecnología educativa”, respectivamente, pero no “capacitación educativa.”

El ámbito de negocios de estas dos WFOEs es “servicio de consultoría de información educativa, servicio de consultoría de información comercial, servicio de consultoría tecnológica, servicio de tecnología informática, etc.” Las expresiones legales como “servicio de formación educativa (培训)” y “servicio de información de Internet (互联网 信息 服务)” no se incluyen en ninguno de los ámbitos comerciales de las WFOEs, a pesar de que la formación en idiomas y la instrucción y capacitación en línea son las principales actividades de estas empresas. Registrar sus negocios de esta manera ha permitido a estas empresas de propiedad extranjera disfrutar de un gran éxito en el mercado educativo chino, a pesar de que hay riesgos y podrían enfrentarse a consecuencias administrativas en el futuro.


Dezan Shira & Associates

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